Que el ruido es uno de los agentes contaminantes más perjudiciales, es algo ya comúnmente aceptado en la sociedad actual. Durante muchos años parece que se ha considerado el ruido como un factor inherente al desarrollo tecnológico e industrial de un país. Se percibía como un elemento con el que los ciudadanos convivían con resignación. Sin embargo, esta tendencia ha ido cambiando durante los últimos años. Actualmente existe una creciente demanda social respecto al derecho al descanso y a vivir sin ruidos, la sociedad comienza a ser consciente de que un adecuado ambiente acústico, tanto fuera como dentro de las edificaciones, debe ser el verdadero síntoma del progreso.
La normativa DB-HR aporta numerosas novedades que favorecen al sector, destacando el hecho de que, al igual que el resto del Código Técnico de la Edificación, el aislamiento acústico debe cumplirse “in situ” y en la obra terminada. La existencia de una normativa que regule tanto el funcionamiento, como la calidad de los materiales, hace que el trabajo diario, además de ser mucho más efectivo, esté respaldado por un sello de calidad que garantiza el total aislamiento acústico.
Según el DB-HR, los productos y materiales deben cumplir con una serie de condiciones y características y debe existir un estricto control de recepción en obra de los mismos. En Danosa llevábamos tiempo apostando por esto ya que, sin duda, somos plenamente conscientes de que se trata de un paso necesario para que las condiciones de salubridad finales sean óptimas y no exista, de este modo, ningún cabo suelto.
El sector está preparado. Desde Danosa aportamos soluciones, nuestros productos cumplen con la normativa, además de proporcionar un mejor confort y habitabilidad en las edificaciones. Nuestros productos obtienen los niveles de aislamiento, tanto al ruido aéreo como al ruido de impacto, recogidos en el Código Técnico de la Edificación; además, se ha comprobado su eficacia “in situ” y se ha podido constatar en distintos acabados, proporcionándole al prescriptor la seguridad de cumplir con la normativa recién aprobada.
La entrada en vigor de esta nueva norma en materia de ruido conlleva, por tanto, la mejora en el nivel de vida de la sociedad. Una vida exenta de molestos y repetidos ruidos favorece el incremento de la calidad de la misma. Por otro lado, además de cuestiones de salud, la mejora en los resultados se hace patente. La comprobación de la eficacia “in situ” permite tener la seguridad de que los niveles de tranquilidad e intimidad cumplen con lo legalmente establecido, al igual que los materiales utilizados. El resultado es una mayor satisfacción para el usuario final. Por lo tanto, hay que destacar la gran importancia que tiene este nuevo documento regulador del ruido, que ha venido a cubrir una demanda fehaciente por parte de la sociedad.
Manuel del Río de la Cal
Consejero Delegado de Danosa